Cortarte el pelo con una katana

          Ir a la peluquería es un hecho cotidiano. No sé cuantas veces al año vais vosotros, pero yo voy mas o menos dos veces al año. Básicamente, cuando necesito un cambio. Soy bipolar, y necesito tener el pelo o corto o largo, y me canso de ambas cosas. Afortunadamente todavía no tengo tantas canas […]