Kitesurf en Tarifa con Kiteobsession

cometas

Soy tremendamente vaga para el deporte, lo sé. Me consuela no ser la única. Me encanta la gente que se cuida, que va al gimnasio, que siente las endorfinas, y que como consecuencia está feliz como una perdiz, pero no, no es mi caso. A veces, intento cuidarme en casa, e intento comer bien, pero ahí acabaron mis cuidados.

Durante el colegio hice baloncesto, luego me enganché al pilates, y reconozco que durante alguna época de mi vida he corrido, todo culpa del vasco, claro. También fui durante una época al gimnasio, y a yoga y tai-chi. Aunque debo reconocer que alguna vez he sentido la sensación de plenitud, felicidad… Después de hacer deporte… Pero me ha durado como mucho un par de meses «la novelería». Siempre prefiero quedar con amigos, ver una serie, leer un libro o rascarme un pie. A lo mejor es que todavía no he conocido el deporte de mi vida, y reconozco que me vendría bien porque soy bastante nerviosa, y el deporte me relaja, pero… Así es la vida, de momento.

El caso es que si que es verdad que los deportes acuáticos me llaman la atención. Hacer vela, catamarán, piragua… Son deportes que me parecen más atractivos que hacer zumba, por ejemplo. Y el kite surf está entre ellos. Me parecen super bonitas las cometas en el agua. Tiene que sentirse una sensación muy profunda de libertad, de llevar las riendas, de sentir el viento… Así que dicho y hecho, dijimos estos pensamientos en voz alta, y nos fuimos al mejor sitio que conocemos para hacer kite surf: Tarifa. Allí nos atendieron la escuela kiteObsession. No pudieron ser mas encantadores. Se nota cuando se va a un sitio y la gente vive de su pasión. Se les ilumina la cara cuando hablan del kite surf, son gente con la cara curtida por el sol, y para que nos vamos a engañar, ¡el cuerpo curtido por el deporte! (eso si que me da envidia).

Nos dieron un curso de iniciación porque aunque al vasco se le dan bastante bien los deportes, nunca habiamos hecho kite surf, ¡y menos mal que fuimos a clases! Yo, desde mi ignorancia, pensaba que en la primera clase de kitesurf te explicaban como iba la cometa, pero que rapidamente te metían en el agua, y se daba la clase desde el mar… ¡Si fuera así estaríamos todos muertos! jaja  Os dejo el enlace al video por cierto, para que veais todo lo que nos explicó Toni nada mas empezar:

Como veis, hay que aprender a extender la cometa, hacer las nuditas, poner cada color con color, subir la cometa también tiene su misterio… Vamos, considero que es un deporte que al menos al principio es fundamental ir a clases.

El viento es muy peligroso, y yo hice un ejercicio incluso desde el suelo, ¡pero no por eso era mas fácil! Estuvimos cuatro horas de clases, y os puedo prometer y prometo… Que al día siguiente tenía agujetas en partes insospechadas de mi cuerpo…jaja

Pero también os digo, que me hubiera encantado recibir una segunda clase, que me lo pasé super bien, y que para el año que viene no me importaría en absoluto repetir, y ¡alquilar una cometa! Viva la novelería. Por cierto, me encanta esa palabra.

 

 

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