Iker, el vasco más cadista.

Camiseta del CádizEs complicado encontrar a alguien en Euskadi, o más bien en Bilbao que es mi experiencia… Que no sea del Athletic. Para ser sinceros no he conocido a nadie. Incluso aquellas chicas que no le interesan un pimiento el fútbol, dicen que son del Athletic.

Aunque si lo pienso algo muy parecido me pasa a mí. A mí ir al estadio me gustaba de pequeña, por cantar canciones, y animar. Me lo pasaba bien, la verdad. Pero ver un partido en la tele lo veo del nivel de diversión de estar en la biblioteca leyéndote una enciclopedia.

El caso es que siempre me ha parecido que es un hobby que me encantaría tener. Es un tema de conversación para muchos, se puede hacer casi siempre gratis (hoy en día con internet más aún o a unas malas te vas a un bar y encima compartes tu hobby), puedes jugarlo, verlo, tenerlo entre tus tertulias…¡Una maravilla! Lástima que me importe tan poco…
El caso es que la pasión de Iker no tiene nombre. Supongo que en Cádiz habrá gente que sea super forofa del Cádiz y no se pierda ni un partido, pero no sé yo si tendrá el brillo en los ojos que tiene Iker cuando habla del Cádiz. Cuando tenía 22 años fué a Cádiz, le gustó la aficción, y lo que podría haber pasado como un fin de semana o unas vacaciones donde se lo pasó bien, se ha convertido en una auténtica obsesión. Pero obsesión de las buenas, como lo es el amor. Porque él siente amor por el Cádiz. Además de por su chica y por su hijo, claro.
Me hace mucha gracia pensar en su hijo Atrellu cuando sea mayor y quiera ser del Athletic (será lo mas normal) y a su padre se le cambie la cara…Aunque de pequeños somos esponjas, y si Iker le consigue transmitir la mitad de entusiasmo que le pone al hablar del Cádiz, estoy segura que Atrellu será de los dos equipos.
Que tu chico sea muy forofo de un equipo, tiene que ser un rollo, la verdad. A mí no me gustaría tener que ir siempre a los partidos como hacen muchas novias, pero eso independientemente del equipo que sea uno. Pero bueno, ya que nos ponemos a mirarle lo bueno a la aficción… Que tu chico sea del Cádiz tiene sus cosas buenas, porque ya que te pones, pues pillas unos días en el trabajo y te vas allí de vacaciones, que de marzo a octubre se está fenomenal.
Sonrío si pienso que cada mañana en Ortuella Iker se pone su chaquetón del Cádiz, con sus llaves del Cádiz e incluso su tarjeta del Cádiz. Nadie en su vida le habrá preguntado de qué equipo es. Por cierto, si no lo habéis visto todavía os lo dejo aquí:

Pero lo más importante de Iker es que tiene una cara de buena gente que no puede con ella, y que con su obsesión no le hace mal a nadie. Al contrario, se le nota que es feliz, y sobre todo agradecido. En ningún momento se le olvidó agradecer a quién le había regalado cada camiseta, y se acordaba absolutamente de todas, lo cual es increible.
Y nosotros también le estamos agradecidos a la vida. De conocer gente tan agradable, simpática y que nos hace pensar que somos muy pequeñitos en este universo tan grande, y es mejor adaptarnos y convivir. Coger lo bueno de cada uno, y sacarle partido. Ole por Iker, que él si que sabe ser feliz.

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