Como ver Vitoria en una hora

imagenes bonitas de vitoria

Vitoria -Gasteiz es una ciudad que me ha sorprendido. Es la capital de Euskadi, y lo cierto es que para alguien que es del sur como yo, es lo mas cercano a pasar un día en el campo. No he visto tantas zonas verdes en mi vida. Es capital verde europea, y la verdad es que no me extraña. Vitoria te da la sensación de estar construida con mucho mimo pero sin estropear su gran entorno de auténticos bosques (al menos yo lo veo bosque, seguramente alguien vasco dirá que soy una exagerada). Pero es que ni siquiera los parques son normales. Todo es un espacio abierto, los parques son enormes, y parece como si se pudiera construir una Vitoria igual en la misma extensión de terreno de lo espaciado que está todo (ojalá que nunca se haga porque o si no la estropearían y perdería el encanto).

Ha habido sobre todo dos cosas que me han llamado mucho la atención de Vitoria, y ambas están al mismo nivel, porque cada uno le da la importancia que quiere a la vida. El caso es que a mí me ha encantado conocer a Asun, la abuela del Alavés. La llaman así porque es una señora mayor (pero no tan mayor), que tiene muchísima mas energía que muchos jóvenes, y que no para quieta. Cuando la llamamos, la señora había quedado con sus amigas porque además había sido su cumpleaños y quería invitarlas a tomar algo, pero tuvo la delicadeza de atendernos sin conocernos, y nos metió en su terraza hablandonos como si nos conociera de toda la vida. Abierta, simpática, y nos transmitió la pasión que siente tanto por el fútbol como por su ciudad. Ojalá hubiera en el mundo mas gente como ella. Tiene hasta un trozo de césped en su terraza.

Asun es sinónimo de generosidad. Porque vale que la vida te haya brindado la suerte de tener una pedazo terraza que da a la plaza de la Virgen Blanca donde se celebran todas las fiestas, pero una cosa bien distinta es que tú invites a todo hijo de vecino a que la disfruten contigo. Que recibas con mucho cariño a todo periodista que te quiera entrevistar. Eso te tiene que nacer.

Asun me llegó al fondo del alma. Por cierto, os dejo aquí el enlace al video para los que no lo haya podido ver:

Y la otra cosa que os quería comentar que me ha alucinado, es que la catedral de Vitoria está en una labor de restauración exhaustiva, y lejos de cerrarla para poder trabajar a gusto, lo que han hecho es que te dan un casco, y te acompaña un guía a verla, explicándote cómo va a ser, cuales son sus defectos, sus grietas, para que veas todo lo que están haciendo. Desde luego, si esto no es transparencia… Es como presentarte a alguien y decirte primero todos sus defectos, para que conozcas todo lo malo, y luego solo puedas verle lo bueno. Así fue nuestra visita. Mezcla de curiosidad y aventura. Además fueron super amables, porque nos estuvimos parando bastante para grabar, y en ningún momento nos dijeron nada, a pesar que nos perdimos en varias ocasiones del grupo.  Esto mismo, tuvo que pensar Ken Follet, que se inspiró en las labores de restauración de esta catedral para escribir la segunda parte de «Los Pilares de la Tierra», «Un mundo sin fin».

Sin duda, Vitoria es una ciudad para visitar, y para volver. Viva Siberia-Gasteiz. Y por supuesto… Habrá segunda parte.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *