Cómo hacer pizza en casa y no morir en el intento

pizza buena pintaA mí me encanta la pizza. Me vuelve loca. No hay nada mejor que una pizza finita con muchos ingredientes (al menos a mí me gusta con mucho tropezón, para que nos vamos a engañar)
El caso es que vimos que en Bilbao, dentro del mercado de Abando, unos vascos apasionados por la comida italiana, estaban dando cursos de cocina italiana y estaban teniendo mucho éxito y no nos lo quisimos perder. La pizza y la pasta es algo que comemos habitualmente. Lógicamente no con la misma frecuencia que los italianos, pero que levante la mano quién no come pizza o pasta al menos cada dos semanas. Y ahora que estamos concienciados de cuidarnos, de saber que este cuerpo que tenemos, independientemente de modas de estar delgados o gordos, es para toda la vida (parece que se nos olvida)… Pues nos pareció un plan perfecto para enseñárselo a la gente que nos sigue.
Ya que te vas a comer una pizza mejor no comértela precocinada, porque la verdad es que nunca están buenas y lo ser sanas está super desechado. Ya que vamos a engordar, hagámoslo con salud y calidad.Y yo puedo asegurar y aseguro, que las pizzas que hicimos en el taller (que luego terminamos de hacer en casa) están buenísimas, y no tienen nada que envidiar a las de cualquier pizzería.
En este taller además si eres un poco flojo, también te las venden preparadas para que aguanten en tu frigo. Es decir, las compras como si fueran de «Casa Tarradellas» solo que son completamente naturales y están el doble de ricas. El precio quizás es un poco más caro lógicamente, pero solo un poco. Ya sabéis que yo soy de la política de cuanto más barato mejor… Pero hay veces que hay que pagar un poquito mas y quitártelo de otra cosa para poder tener un placer absoluto. Por cierto, os dejo aquí el vídeo para que aprendáis a hacer la masa…

Solo hay que tener un poco de paciencia y saber un día antes que vais a querer comer pizza. Yo lo veo ideal para hacerlo por ejemplo un jueves, y de cara al finde malo será que ninguno de los días te apetezca comer pizza. Además se pueden congelar perfectamente, y esta es la clave. Te pringas en la cocina un día (tampoco se tarda tanto, la verdad) y luego las tienes congeladas para cuando te apetezcan.
Os aseguro que después de ver este vídeo vais a tener hambre…¡Así que poneros las pilas que de verdad merece la pena y vais a ahorrar en salud y calidad!

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